El secreto mejor guardado de la Patagonia: el whisky argentino que maduró en la Antártida y conquistó el mundo

📅 29/06/2026

Existe un whisky que no se parece a ningún otro. Es el único en todo el planeta que ha completado su añejamiento en el continente antártico, y —sorpresa— es 100% argentino. Detrás de esta hazaña hay una historia de perseverancia familiar, una apuesta descomunal durante la crisis de 2001 y un pequeño destilador construido a mano en Bariloche. Lo que empezó como un sueño hoy se embotella con el nombre de La Alazana, la primera destilería de whisky de malta de Argentina, cuyas botellas viajan a algunos de los mercados más selectos de Europa, América del Norte y Asia.

“Cuando empezamos no sabíamos lo que iba a pasar. Pero sabíamos cómo queríamos que supiera”. — Néstor Serenelli

Los orígenes de un proyecto contra viento y marea

Lila y Néstor Serenelli formaban parte de esa multitud de argentinos que, en los años más duros del país, soñaban con un emprendimiento propio. Él venía del mundo comercial; ella, de la salud. Ambos compartían una pasión por los caballos y un deseo de crear algo distinto. Fue así como pusieron la mirada en un rincón de la Comarca Andina: el valle de Las Golondrinas, entre El Bolsón y El Hoyo, en la provincia de Chubut.

Allí, con recursos limitados y una determinación férrea, levantaron la destilería. Pero antes de eso, construyeron su primer equipo de destilación de manera casera. Ese artefacto rudimentario, creado en Bariloche en el año 2000, fue la semilla de todo lo que vendría después. Para quienes quieran iniciarse en la destilación artesanal, existen kits de destilación casera que permiten experimentar con pequeños lotes, un primer paso ideal para entender el proceso.

La formación que marcó la diferencia

Los Serenelli sabían que la pasión no bastaba. Para lograr un whisky de calidad superior, necesitaban conocimiento técnico de primer nivel. Por eso viajaron a Escocia, la cuna del whisky de malta, donde trabajaron codo a codo con destilerías tradicionales, contrataron un laboratorio especializado para el control de calidad y Lila se inscribió en la Maestría en Ciencias de la Destilación de la Universidad Heriot-Watt, en Edimburgo.

«Somos muy exigentes, así que dijimos: vamos a aprender donde se hace el whisky», recordó Néstor en una entrevista reciente. Esa decisión de formarse en el origen mismo del producto transformó por completo el rumbo del proyecto. Para quienes deseen profundizar en la cultura del whisky, existen excelentes libros que exploran las tradiciones escocesas y los secretos de la destilación.

Del campo a la botella: el ciclo completo

Lo que distingue a La Alazana de la mayoría de las destilerías del mundo es su control absoluto sobre cada etapa de la producción. Aquí no compran malta ya hecha; cultivan su propia cebada, realizan el malteo, destilan, añejan y embotellan. Incluso elaboran una malta ahumada con turba extraída de la zona de El Hoyo.

Néstor compara este enfoque con la vitivinicultura: «Lo que no mucha gente tiene vinculado en el whisky es el cultivo y tener un buen grano de cebada. Es como si habláramos de un vino Malbec y no del terruño donde está el viñedo». La destilería además aprovecha los subproductos del proceso como alimento para ganado, cerrando el ciclo de manera sostenible.

Variedades que hablan del territorio

La gama de La Alazana incluye varias expresiones, cada una con su personalidad:

Para apreciar plenamente estas expresiones, muchos aficionados recomiendan usar copas especializadas que concentran los aromas y mejoran la experiencia de cata.

La hazaña antártica: Isla Marambio

En 2022, Néstor viajó hasta la Base Antártica Conjunta Marambio con dos barricas de whisky clásico. Durante tres años, esas barricas soportaron temperaturas extremas, vientos huracanados y meses de oscuridad continua. En 2025, Lila regresó al continente blanco para recuperarlas. El resultado fue un whisky que los expertos describen como «elegante y equilibrado, con notas frutales y florales excepcionales».

Ese frío extremo, según explicó Néstor, permitió conservar una mayor proporción de compuestos aromáticos volátiles. «No sabíamos lo que iba a pasar, pero el resultado fue un whisky con mucha elegancia y equilibrio con la madera», afirmó. La botella resultante se llama Isla Marambio y forma parte de la Continent Series de la compañía británica Cask World, una colección que reunirá un whisky representativo de cada continente.

“Las proyecciones en el whisky siempre son como si fueras a vivir 200 años”. — Néstor Serenelli

Exportación y reconocimiento global

La destilería produce entre 18.000 y 20.000 botellas al año, aunque comercializa entre 10.000 y 12.000. Más de la mitad se exporta a países como Inglaterra, Canadá, Francia y Costa Rica, con negociaciones avanzadas para ingresar al mercado premium de China. La botella de Isla Marambio, limitada a unas pocas centenas, ya es codiciada por coleccionistas de todo el mundo.

Para quienes deseen armar su propia bodega de whiskys de autor, una estantería adecuada ayuda a conservar las botellas en condiciones óptimas y a exhibirlas con orgullo.

Un legado que se bebe con paciencia

Ningún whisky de La Alazana sale al mercado con menos de 9 años y medio de añejamiento. El objetivo es que la base futura alcance al menos 12 años. Mientras otras bebidas alcohólicas permiten ajustar la producción en meses, aquí cada barrica que se llena hoy no se convertirá en botella hasta dentro de una década o más.

«Tengo 63 años y pienso que si este whisky que estamos haciendo hoy lo podemos guardar por 18 años, es para el que viene atrás», reflexionó Néstor. Esa mirada a largo plazo impregna cada decisión, desde la selección de las barricas hasta la apertura de la destilería al turismo.

Después de la jornada de producción, las puertas de La Alazana se abren para visitas guiadas y degustaciones. Muchos viajeros llegan desde Buenos Aires, El Calafate o incluso del exterior, después de haber probado el whisky en algún bar de alta gama. Para quienes organicen un viaje a la Patagonia, una guía actualizada de la región ayuda a descubrir rincones como Las Golondrinas y otras destilerías artesanales.

El secreto mejor guardado de la Patagonia: el whisky argentino que maduró en la Antártida y conquistó el mundo

Contenido original en https://tn.com.ar/economia/2026/06/28/de-un-destilador-casero-al-unico-whisky-antartico-del-mundo-la-familia-argentina-que-conquisto-un-mercado-de-elite/

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